Programa de Salud Cardiovascular
Hasta el 2000, el Ministerio editó normas o guías clínicas para el manejo de la hipertensión arterial, diabetes y dislipidemias en forma separada.
En el nuevo enfoque del Programa Salud Cardiovascular (PSCV), Ministerio de Salud 2002, las decisiones terapéuticas se basan en la probabilidad de un individuo de tener un evento cardiovascular (CV) en el futuro (infarto agudo al miocardio-IAM o ataque cerebral-ACV). Este enfoque reemplaza las decisiones terapéuticas basadas en la presencia y cuantía de factores de riesgo aislados (hipertensión, diabetes, dislipidemia).
La evaluación del riesgo CV debe ser entendido como un tamizaje para identificar a aquellas personas que tienen una mayor probabilidad de tener una enfermedad cardiovascular, ya sea IAM o accidente cerebrovascular. Mientras no dispongamos de Tablas de riesgo CV chilenas, el PSCV propone utilizar una evaluación cualitativa del riesgo basada en la presencia e intensidad de los factores de riesgo CV mayores y/o Puntaje de Framingham.
Al determinar el nivel de riesgo CV del individuo, el médico puede tomar decisiones terapéuticas con el propósito de prevenir o tratar una enfermedad CV, a través de la consejería para modificar aspectos del estilo de vida, cuidados especiales en las personas con diabetes, medicamentos para controlar la presión arterial o los niveles de colesterol, y otras medidas en aquellos que han tenido un IAM o ACV.
factores de riesgo cardiovasculares


Las personas menores de 35 años, sólo por ser jóvenes, tienen una probabilidad baja de tener un evento cardiovascular en los próximos 10 años; sin embargo, estarán expuestas durante muchos años a los factores de riesgo. Puede ser un ejercicio muy ilustrativo utilizar la Tabla, y mostrarle a la persona como irá aumentando su riesgo con los años si mantiene su actual perfil de riesgo. En los jóvenes se deben hacer los máximos esfuerzos por controlar los factores de riesgo a través de cambios en el estilo de vida.
En los mayores de 75 años, la edad se constituye en el principal factor de riesgo, y sólo por este hecho estas personas tienen un riesgo cardiovascular más elevado, sin embargo, en su clasificación el médico deberá considerar el nivel de los factores de riesgo, tanto mayores como condicionantes, y el tiempo de exposición a estos.
Riesgo cardiovascular en personas con diabetes
Toda persona con diabetes tiene un riesgo cardiovascular más alto que otra comparable sin diabetes (esto explica que existan Tablas de riesgo diferenciadas para estas personas):
La morbilidad y mortalidad cardiovascular es 2 a 5 veces más alta en las personas con diabetes.
Dos de cada tres diabéticos, aproximadamente, fallecerá de una enfermedad cardiovascular.
La tasa de letalidad en los diabéticos que han tenido un evento cardiovascular es más alta que en los no diabéticos.

La enfermedad hipertensiva es una de las complicaciones médicas más frecuentes del embarazo, con una prevalencia estimada entre el 7 al 10% de las embarazadas; es la primera causa de mortalidad materna en nuestro país. Se considera hipertensa,
independiente de la etiología, a la embarazada con cifras tensionales iguales o mayores a 140/90 mm Hg en dos tomas separadas por 6 horas de observación en reposo (semi hospitalización).
Desde el punto de vista clínico, se reconocen 4 modalidades (1):
1) Hipertensión inducida por el embarazo (preeclampsia/eclampsia): afecta de preferencia a primigestas, sin antecedentes cardiovasculares o renales; aparece en la 2º mitad de la gestación, se asocia a albuminuria, y es característicamente reversible en el post parto.
Factores predisponentes al desarrollo de la preeclampsia (PE) (3): Nuliparidad, historia familiar, grupos de edad extremos (antes de los 20 y después de los 40 años), embarazo múltiple, PE severa en gestaciones previas, hipertensión crónica, diabetes mellitus, nefropatía crónica, síndrome antifosfolípidos, mola hidatidiforme.
2) Hipertensión crónica: elevación tensional detectada antes del embarazo o antes de las 20 semanas de gestación y que persiste en el post parto alejado; predomina en mujeres sobre los 30 años, habitualmente multíparas y con antecedentes familiares de hipertensión. Un 90% de los casos correspondería a una hipertensión esencial.
3) Hipertensión crónica, más PE sobreagregada: la aparición de proteinuria cuando no existía antes de las 20 semanas de gestación, hace diagnóstico de PE sobreagregada.
4) Hipertensión transitoria: puede presentarse en forma fugaz, como hipertensión tardía del embarazo o de los primeros días del puerperio, en forma recurrente en embarazos sucesivos, sin afectar condición materna ni perinatal.
Se le considera expresión de una hipertensión materna latente, gatillada por las alteraciones hemodinámicas y humorales propias del embarazo normal.
¿Cuál es la importancia de detectar el problema?
La pesquisa oportuna y el manejo adecuado de embarazadas hipertensas, ayuda a reducir el riesgo de morbimortalidad materna (asociado a complicaciones parenquimatosas) y perinatal (asociado a condiciones como parto prematuro, restricción de crecimiento intrauterino, desprendimiento de placenta normoinserta).
Guía Clínica 2008 Examen Medicina Preventiva Ministerio de Salud Subsecretaría de Salud Pública 28
¿Cuál es el mejor examen para detectar esta condición?
Para su pesquisa, se realiza la medición estandarizada de la presión arterial, con técnica indirecta (de preferencia auscultatoria), desde el primer control prenatal y en todos los controles prenatales que se le realicen a la gestante; cifras de presión iguales o mayores a 140/90 mm Hg, en dos tomas separadas, por 6 horas de observación
en reposo, hacen el diagnóstico.
¿Cuál es la conducta a seguir si el examen está alterado?
Toda embarazada hipertensa debe ser referida a médico especialista (gineco - obstetra), para evaluación de su posible forma clínica (preeclampsia hipertensión crónica, hipertensión transitoria) y para su manejo adecuado, de acuerdo a la severidad del cuadro y de la edad gestacional.