Salud metal
El Ministerio de Salud de Chile -en su decisión de adecuarse a las necesidades de la población – ha formulado el Plan Nacional de Salud Mental, que es el fruto de la experiencia, reflexión y análisis colectivo de un importante número de personas, que en su condición de usuarios, familiares, técnicos y profesionales; expresaron así la voluntad nacional de abordar esta dimensión sanitariaEn él se recoge la experiencia y los logros de los últimos años de los distintos equipos de salud mental y siquiatría del país. Además se señalan en forma concreta, objetivos y estrategias para orientar los recursos del Estado en acciones para elevar el bienestar y salud mental de los chilenos
Las actividades del Programa de Salud Mental y Psiquiatría se basan en la evidencia existente respecto a la efectividad y costo de las intervenciones para cada una de las prioridades, en las opiniones de expertos nacionales y en normativas técnicas internacionales. Sus objetivos específicos son los siguientes:
- Desarrollar factores protectores de la salud mental en la población beneficiaria.
- Evitar o retrasar la aparición de enfermedades mentales prevenibles.
- Detectar y tratar precozmente las enfermedades mentales mediante intervenciones de costo efectividad sustentada en evidencia.
- Mejorar la calidad de vida de los pacientes con enfermedades mentales de larga evolución y de sus familiares y/o cuidadores.
El programa tiene el propósito de servir de instrumento orientador de la programación de los recursos y prestaciones del sistema, definiendo un conjunto de actividades básicas para dar respuesta a las necesidades de atención de una población determinada.
Actividades para la Prevención a que personas esta dirigida:
La prevención más efectiva para evitar o retrasar la aparición de una enfermedad mental es aquella que se realiza con población que no está demandando atención por salud mental, pero que presenta factores de riesgo o está comenzando a presentar problemas o síntomas de una probable enfermedad mental. Las actividades de prevención están dirigidas a dos tipos de personas: ¾ Grupos de mayor riesgo identificables entre las personas que acuden a los establecimientos de salud primaria: los portadores de una patología somática crónica, aquellos en los que se detecta un evento vital agudo, afectados por violencia, familiares de personas con enfermedades mentales o discapacidad, personas en condición de pobreza o marginación, consumidores de drogas y exceso de alcohol, niños con problemas escolares, trabajadores con estrés, etc. ¾ Personas en las que es posible detectar, mediante la búsqueda activa, síntomas o condiciones de alto riesgo para su salud mental, en las actividades habituales del equipo de salud general, tales como:
- · Control de salud, examen de salud escolar, consulta de morbilidad del niño.
- · Controles de salud, consulta de morbilidad y actividades para post
- · menopausia dirigidos a la mujer.
- · Examen de salud preventivo del adulto (ESPA), programas de control de
- · pacientes crónicos.
- · Control de salud, consulta de morbilidad para adolescentes.
- · Control de salud y consulta de morbilidad para adultos mayores
Actividades de Nivel Primario
Para ser realizadas por el Equipo de Salud General (incluyendo Psicólogo) en Consultorios, Centros de Salud, Centros de Salud Familiar, consultas de médicos generales, Centros Comunitarios de Salud Mental Familiar (COSAM).
Atencion a nivel primario y secundario
Para aumentar y mantener la capacidad resolutiva del nivel primario y evitar la sobrecarga del nivel de secundario, se requiere que los especialistas asesoren de manera continua a los equipos del primer nivel de atención. De esta forma los equipos de salud general reciben información y adquieren habilidades para realizar en forma efectiva todas las acciones del programa para la promoción, prevención, detección, tratamiento, rehabilitación y derivación. Esta asesoría se realiza a través de la siguiente prestación o actividad.
Atención de Nivel Secundario y Terciario de Resolución en Salud Mental y Psiquiatría
La atención especializada en Salud Mental y Psiquiatría es otorgada por los Equipos de Salud Mental y Psiquiatría Ambulatoria en Centros Comunitarios de Salud Mental Familiar (COSAM), Consultorios de Especialidades, Centros de Diagnóstico y Tratamiento (CDT), Centros de Referencia en Salud (CRS) y, fuera de las estructuras sanitarias, en centros o espacios de cuidado de personas con enfermedades mentales y por equipos profesionales y técnicos de Servicios de Psiquiatría de Hospitales o Clínicas.
LAS PRIORIDADES DEL PROGRAMA (METAS)
El programa es una respuesta a todas las necesidades que tiene la población en salud mental, por lo tanto no existen problemas, enfermedades ni grupos o personas excluidas de la atención. Sin embargo, para cada etapa del desarrollo de sus acciones, tanto de promoción y prevención como de recuperación y rehabilitación, se definen énfasis estratégicos o prioridades sobre la base de criterios como la magnitud del problema, su epidemiología, su impacto social, su costo económico (AVISA), la eficacia de las intervenciones posibles y la disponibilidad real de recursos humanos con las capacidades necesarias para realizarlos.
Para este periodo, las prioridades programáticas son:
- · Promoción de Salud Mental y Prevención de Riesgos
- · Trastornos Mentales Asociados a la Violencia: Maltrato Infantil, Violencia Intrafamiliar y Represión Política 1973-1990.
- · Trastornos de Hiperactividad / de la Atención en niños y adolescentes en edad escolar
- · Depresión
- · Trastornos Psiquiátricos Severos – Esquizofrenia
- · Alzheimer y otras Demencias.
- · Abuso y Dependencia a Alcohol y Drogas
Como se vigila cumplimiento
Concentración o número promedio estimado de atenciones al año por persona en tratamiento. Este diseño de las prestaciones, por prioridad, representa la mayor resolutividad y costo efectividad posible de acuerdo a la evidencia y a la experiencia clínica, en forma de un promedio teórico, que no puede aplicarse en forma rígida a cada persona. Su utilidad es que permite el costeo, facilita la mejor programación de los recursos, la evaluación y orienta la actividad clínica. A partir de este diseño general pueden realizarse las adecuaciones locales y a cada caso individual. El diseño de la provisión se sustenta en orientaciones y normas específicas, que son recomendaciones técnicas y administrativas para la mejor calidad de cada una de las actividades y del conjunto de ellas. Algunas de ellas, además se sustentan en estándares de calidad que permiten la acreditación de los equipos y establecimientos en los que es posible entregar ese tipo especial de prestación.